En Resiliencia no solo documentamos daños: seguimos el proceso completo, desde la primera grieta hasta la rehabilitación. Esta revista nace del trabajo de campo en viviendas mexicanas, donde cada techo, muro y fachada cuenta una lección sobre cómo habitar territorios de clima extremo.
El equipo detrás de Resiliencia
No somos una redacción que escribe desde la distancia. Cada integrante ha visitado viviendas dañadas, ha hablado con familias que perdieron un techo y ha seguido de cerca las reparaciones. Esa cercanía define cómo elegimos temas y cómo los contamos.
Editora general
Arquitecta de formación, ha documentado el estado de techos y fachadas tras huracanes en la costa de Yucatán. Coordina cada edición y decide qué historias merecen espacio.
Ingeniero estructural
Especialista en evaluación de daños por fenómenos naturales. Colabora en los reportajes técnicos y explica, con datos, por qué algunas estructuras ceden y otras no.
Fotógrafa documental
Ha recorrido comunidades afectadas por lluvias extremas para retratar viviendas reales, antes y después de las reparaciones. Su trabajo da rostro a la resiliencia doméstica.
Investigador en adaptación climática
Estudia cómo las viviendas mexicanas responden al cambio de estaciones. Aporta contexto sobre gestión de riesgos y estrategias de prevención para cada región.
Redactora de secciones prácticas
Se encarga de los artículos sobre impermeabilización y mantenimiento. Antes de publicar, prueba los consejos en su propia casa y consulta a especialistas en construcción.
Coordinador de campo
Organiza las visitas a viviendas afectadas y restauradas. Conoce de primera mano las necesidades de las familias y asegura que las entrevistas reflejen experiencias reales.
Nuestra misión
Resiliencia nace de una observación simple: las viviendas mexicanas enfrentan cada año lluvias, huracanes, sequías y calor extremo, y pocas veces se habla de cómo prepararse. Este proyecto existe para registrar, analizar y compartir lo que ocurre con los techos, las fachadas y las estructuras cuando el clima cambia. No es una guía de reformas ni un catálogo de productos; es un archivo vivo de experiencias, datos y soluciones aplicadas en casas reales.
Cada reportaje parte de una visita a campo o de una entrevista con quien vivió el fenómeno. Primero documentamos el estado real de la estructura, después contrastamos con ingenieros y arquitectos, y solo entonces escribimos. La fotografía documental es parte del método: muestra el daño, la reparación y el aprendizaje sin adornos.
Las técnicas de impermeabilización, el refuerzo estructural y la gestión de riesgos no deberían quedarse en manuales técnicos. Traducimos el lenguaje de la construcción a explicaciones claras, con ejemplos de viviendas en Yucatán, Oaxaca, Acapulco y otras regiones. El objetivo es que una familia pueda tomar decisiones informadas antes de la próxima temporada de lluvias.
Creemos que preparar la vivienda no es una urgencia puntual, sino una forma de vida. Mantener un techo en buen estado, revisar las fachadas antes de cada estación y conocer los riesgos de la zona son hábitos que se aprenden. Este proyecto acompaña ese proceso con información rigurosa y cercana, sin alarmismo ni promesas vacías.
Que cada lector termine un reportaje con una idea concreta: un material que considerar, una revisión que agendar o una pregunta que hacerle a su constructor. No buscamos generar miedo ni vender soluciones mágicas. Buscamos que más viviendas mexicanas estén preparadas para lo que el clima trae, y que esa preparación se convierta en una conversación común.